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Casos

Casa Latido: una marca y un espacio que dicen lo mismo

Práctica de bienestar

Ana Lilia Morales tenía una práctica de bienestar y clientes que volvían con ella. Le faltaba una marca, un espacio y una presencia en línea que dijeran lo mismo que ella transmite en persona.

Sala de masaje de Casa Latido con camilla blanca, pared de madera oscura, cortina con luz suave y flores sobre un mueble

Una marca que salió de sus palabras

El nombre Casa Latido y el lema Calor y paz salieron de cómo ella misma habla de su trabajo. El símbolo parte del corazón mexica Yōllōtl. Le quedó una identidad propia para presentarse en todo lo que publica, en vez de empezar cada vez desde cero.

Logo de Casa Latido: un corazón con corona en espiral y una flor de cuatro puntas, con el lema Calor y paz

Un espacio que acompaña el trabajo

Su consultorio era una oficina de líneas duras. Lo suavizamos con un boho chic sencillo, armado desde lo que el lugar ya tenía: alfombras, un divisor de madera, plantas y luz cálida. En ese ambiente ella trabaja con sus clientes.

Ana Lilia Morales sostiene un cuenco tibetano sobre una clienta durante una sesión de terapia de sonido

Una presencia y un plan que la ordenan

Construimos su Facebook, su perfil de Google Business y un registro de clientes con consentimientos claros, y le dimos las palabras para explicar su trabajo a su comunidad. Detrás armamos un plan de mercadeo, un plan operativo anual y un flujo que conectan las piezas.

Una terapeuta con la mano sobre la frente de una persona recostada, dentro de la sala de masaje de Casa Latido

El resultado

Marca, espacio y un plan que avanzan juntos. Constancia lleva sus redes y se reúne con ella cada quince días para dar seguimiento.

Cuéntenos su punto de partida.

Cada negocio llega distinto. Empezamos por entender el suyo.

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